domingo, 1 de junio de 2008

CONSOLIDACIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO

TEMÁTICA
1. Proyecto Educativo de José Vasconcelos.
2. La Escuela Nueva en México- Moisés Sáenz.
3. Las misiones culturales y la Escuela Rural Mexicana.

Sin duda, una de las figuras más importantes dentro de la transformación nacional, derivada de la Revolución Mexicana, es José Vasconcelos. Resulta primordial recordar que tanto la educación, como la cultura de nuestro país, se vieron favorecidas gracias a su labor como escritor, filósofo, político, funcionario público y promotor de cultura, así como, por su desempeño como: Director del Ateneo de la Juventud (convertido en Ateneo de México), Director de la Escuela Nacional Preparatoria, Jefe del Departamento Universitario y de Bellas Artes (1920) (precedente de la actual SEP), Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (1920), Secretario de Educación Pública (1921-24), o bien, como Director de la Biblioteca Nacional (1940).
Sus aportaciones fueron valiosas en diversas esferas, no obstante, de entre las múltiples contribuciones de su obra, un punto relevante, son sus logros en la consolidación del Sistema Educativo Nacional. Desde sus diversos ámbitos de trabajo, Vasconcelos emprendió una cruzada educativa única, que consistió en: realizar la promoción de la primera campaña de alfabetización que se recuerda en el país llamada “ALFABETO, PAN Y JABÓN”[1]. Se Esforzó porque la escuela primaria llegara a todo el país y porque todos los mexicanos supieran leer y escribir. Los que sabían deberían enseñar a los que no sabían; se fundaron bibliotecas públicas en ciudades y pueblos; se publicaron y distribuyeron revistas y libros, tanto para niños como adultos.
Fue JOSÉ VASCONCELOS, primer Secretario de Educación Pública, quien impulsó y promovió el Proyecto de Educación Nacionalista (19921-1924). Concibió la construcción del nacionalismo mexicano como una mezcla de las herencias culturales indígena e hispana, que hermanaba a México con los países latinoamericanos. Su proyecto no fue copiado o adaptado de ningún sistema educativo europeo, sino que lo diseñó de acuerdo a las condiciones socioeconómicas, culturales y políticas del país, y en congruencia con la cultura nacional, basado en su propia experiencia humana y profesional.
El modelo educativo nacionalista partía de un concepto de educación humanista integral, que tendía a promover el desarrollo de las diferentes facultades del individuo, integrando la educación con la cultura, con el trabajo práctico y productivo, con la filosofía y estética, con la organización social y la política, con las creencias, tradiciones y costumbres del pueblo; todo sobre la base de una amplia participación social, que se consolidaría cuando los estados y municipios contaran con suficientes recursos financieros propios y las asociaciones civiles de ciudadanos se fortalecieran a partir de cada municipio. Esta integración de todos los involucrados en el proceso educativo es la idea fundamental y muy relevante de este proyecto.
Pero para operarlo era necesario contar con una adecuada estructura orgánica. De ahí que la estructura del organismo que se encargaría de poner en práctica el proyecto, es decir, la recién creada Secretaría de Educación Pública (SEP), se integraría con las siguientes áreas:
Departamento Escolar: Este sería el responsable de que las prioridades de la Política Educativa tuvieran como propósitos fundamentales: orientar la formación de la conciencia de la nación, consolidar la unidad y el sentido nacionalista de los mexicanos.
Departamentos de Bibliotecas y Bellas Artes. Estas instancias representaban instrumentos estratégicos para fomentar el desarrollo de la creación artística y de la cultura.
Departamento de Educación Indígena. La educación indígena fue de gran interés para Vasconcelos ya que consideraba a los indígenas como la fuente de riqueza histórica nacional y por ello habría que darles los elementos necesarios para su integración a la vida nacional.
Departamento de Alfabetización. La actividad principal de esta instancia se resume en la organización y desarrollo de la primera campaña contra el analfabetismo, que entonces afectaba a un 80 % de la población adulta.
Otros de sus grandes aportes de Vasconcelos, fue el de crear un plan de fomento cultural al que llamó Misiones culturales, “cuyo principal objetivo fue el de mejorar la preparación de los maestros en servicio”[2]; al mismo tiempo este plan quería, enlazar la educación, el desarrollo social y la cultura, para ofrecer así oportunidades de progreso en todo el territorio nacional, además de generar las circunstancias propicias para el acercamiento de México con otras naciones hispanoamericanas. Ese plan se le denominó Proyectos de Educación Rural (1924-1942). El cual surge como parte del proceso mismo de la Revolución Mexicana, como una de las mejores y más amplia alternativa de solución adecuada al contexto económico, sociopolítico y cultural de México, para enfrentar y resolver los problemas de la educación del campesinado.
La primera generación de maestros rurales de la Revolución Mexicana, estuvo integrada por el propio José Vasconcelos y por un amplio grupo de distinguidos profesores itinerantes que como RAFAEL RAMÍREZ, ENRIQUE CORONA, IGNACIO RAMÍREZ LÓPEZ, JOSÉ MARÍA BONILLA, JOSÉ GUADALUPE NÁJERA Y GREGORIO TORRES QUINTERO, quienes sentaron las bases de lo que fue la primera generación de profesores rurales. Este último maestro mencionado, es originario del Estado de Colima y por lo cual merece un reconocimiento especial.
Gregorio Torres Quintero, fue uno de los grandes impulsores de la educación primaria en México. Su vocación de maestro se puso de manifiesto desde temprana edad, por lo que después de realizar los primeros estudios en su ciudad natal llegó a la capital de la República, para ser parte de la primera generación de maestros rurales. Iniciando con ello una brillante trayectoria como docente y funcionario educativo.
Llegó a ser jefe de la sección de Educación y Beneficencia de la Secretaría de Gobierno del Estado de Colima e Inspector General de Educación.
Fue el creador de la ley de Instrucción Pública y crítico incansable de los libro de texto como sustituto del maestro, pues siempre creyó que la imagen del docente era fundamental en la tarea educativa. Fue el creador del método onomatopéyico para la enseñanza de la lecto-escritura que sigue vigente hoy en día y se basa en los sonidos naturales para conocer las letras, sílabas y palabras. Es autor de “Cuentos colimotes, Descripciones y Cuentos sucedidos”[3], pero su mayor aportación a la cultura nacional ha sido su obra pedagógica donde describió nuevas metodologías para facilitar el trabajo del maestro en el aula.
Especial mención merecen sus textos La Patria Mexicana y Elementos de Historia Nacional en donde mostró nuevas formas de enseñar la historia. Estuvo en contra de que en la escuela primaria se enseñara una historia filosófica y se redujera a concentrar datos, fechas y batallas para su memorización. En cambio propuso una historia-cuento en la cual la narrativa estimula agradablemente el interés de los educandos, que no deben ser considerados como adultos, por lo que también debe existir una graduación de la información.
Como profesor rural Gregorio Torres Quintero fue un personaje que siguió los principios y fundamentos de Vasconcelos en la educación mexicana, poniendo a México y a Colima muy en alto.
Otro maestro que con sus aportaciones en materia educativa puso en alto a México fue el Subsecretario de Educación Pública MOISÉS SÁENZ, que quien dándole continuidad a la labor de Vasconcelos de llevar educación a las poblaciones a indígenas rurales más apartadas del país, manifestó sus cualidades de organizador en todos los campos de la actividad cultural, le dio auge a la ESCUELA RURAL MEXICANA y las Misiones Culturales en todo el país.
Sáenz pretendía con la Escuela Rural Mexicana:
“Lograr por medio de la acción educativa en la comunidad, la integración nacional e ir construyendo al mismo tiempo una identidad nacional; la formación y capacitación de maestros para llevar a la práctica el proyecto político e ideológico emanado de la Revolución Mexicana; igualmente era necesario impulsar mediante el sistema educativo nacional la transformación económica, política y cultural de las comunidades rurales, contribuyendo con ello al desarrollo del país”[4]
Sáenz, también implantó las escuelas de enseñanza secundaria, convirtiendo la educación pre vocacional de la preparatoria en la Escuela de Bachilleres, facilitando así, el aprendizaje de los adolescentes egresados de la primaria y elevando la calidad del estudio en los aspirantes a profesionales.
Todas estas actividades educativas, revolucionarias en su momento, despertaron gran interés en otros países y merecieron la visita y los elogios de grandes educadores, como el doctor John Dewey, quien después de conocer la escuela rural escribió: “No hay en el mundo movimiento educativo que presente mayor espíritu de unión íntima entre las actividades escolares y la comunidad, que el que se encuentra en la nueva escuela rural mexicana”.[5]
Con todo lo anterior se puede señalar el proyecto nacionalista de Vasconcelos, continuado y enriquecido por Sáenz, ha sido uno de los que más han tenido sustento e impacto en la consolidación de la educación mexicana. Ya que dicho proyecto ha tenido una clara idea del tipo de educación básica que habrían de ofrecer para formar integralmente a los hombres y mujeres que el país requería para su desarrollo. Quizá sea el mejor y más completo que concibió a la educación básica, como el principal peldaño para lograr una escolaridad de calidad.
Es necesario señalar que lo más destacado en este proyecto son sus principios filosóficos que concibe a la organización de la enseñanza y el aprendizaje de acuerdo al nivel intelectual o de madurez de los niños. Principio que se sustenta en teorías pedagógicas y filosóficas que centran su atención en el desarrollo integral e intelectual de los alumnos. Asimismo, organizar el periodo escolar no por años o grados sino por la cantidad y, fundamentalmente, la calidad de los conocimientos adquiridos. Aun cuando estaba dirigido este proyecto a las comunidades rurales e indígenas, su base filosófica y teórica es primordial para todo proceso educativo.
Desafortunadamente, no obstante estos fundamentos este proyecto como todos los que le han sucedido no han logrado implantarse completamente, ni tener impacto en la educación básica y mucho menos han sido objeto de una efectiva evaluación, que permita detectar sus logros, avances o desviaciones. Esto se debe a que generalmente cada proyecto es una visión particular de los Secretarios del Ramo (Políticas Sexenales). Por tanto la no continuidad de los proyectos ha generado que la educación básica no se desarrolle plenamente.
Ante esta situación, es necesario lograr la continuidad entre los proyectos educativos nacionales, estatales y municipales, para dar viabilidad a la planeación del desarrollo educativo, que logre articular los planes a largo plazo, con los planes y programas a mediano y corto plazos (Política Educativa de Estado), con el fin de lograr la generalización efectiva de la educación básica entre todos los ciudadanos, en condiciones adecuadas de calidad y equidad.
BIBLIOGRAFÍA
BARBOZA, Antonio.Como han aprendido a leer y a escribir los mexicanos.1ra. Ed. México.Editorial Pax, 1985.234 p.
http://es.wikipedia.org/wiki/Gregorio_Torres_Quintero
SOLANA. Historia de la Educación en México. F.E.E, México 1982. 644 p.
CASTILLO, Isidro. México: Sus revoluciones sociales y la educación. 2ª. Ed., México, UPN, 2001. 199 p.
UPN. Política Educativa en México. SEAD. México, 1981. 225 p.MENESES MORALES, Ernesto. Tendencias educativas u oficiales en México 1934-1964. Centro de Estudios Educativos. UIA, México, 1986
[1] SEP, Historia Sexto grado. Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, p.80.
[2] UPN, Política Educativa en México. SEAD, p.79.
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Gregorio_Torres_Quintero

[4] UPN. Política Educativa en México, SEAD, México 1981. P.63.
[5] CASTILLO, Isidro, México: Sus revoluciones sociales y la educación. Tomo 3. P.180.

1 comentario:

Wendy CaPe dijo...


Es preocupante la situación que se vive en cuestión de inmigración, son demasiados los menores de edad que tratan de pasar al otro lado, y eso es cuestión no de ellos sino de los padres, que comenten la locura de llevárselos arriesgando sus vidas. Por otro lado ya que están del lado americano sufren de racismo y de discriminación, por lo cual algunas asociaciones como la que liderea Hanna Jaff Bosdet http://www.oem.com.mx/elsoldetijuana/notas/n3454408.htm apoyan a estas personas luchando por que se respeten sus derechos, ya que la cuestión de la inmigración se da a raíz de que lamentablemente en nuestro país no hay los suficientes empleos y oportunidades para que las personas trabajen y puedan llevar comida a sus hogares. Hagamos conciencia y apoyemos a nuestros inmigrantes, pero sobre todo unámonos para que pronto logremos que nuestro país sea mejor, y a nuestros lideres políticos ojala hagan conciencia y vean por el bienestar social no personal.