martes, 11 de marzo de 2008

ENSAYO SOBRE ALGUNAS IDEAS PEDAGÓGICAS

INTRODUCCIÓN:
Cuando se habla sobre la historia de la educación, es conveniente rescatar las circunstancias históricas, sociales, económicas y culturales de cada época; ya que estas han determinado y establecido el ideal de educación, de hombre y de sociedad que se quiere formar.
Este ideal de educación ha marcado la pauta en cada una de las diversas épocas, para determinar la teoría, el método de enseñanza; así como el papel de maestro y del alumno en dicho proceso. Todo con el objetivo de seguir un patrón o un sistema que impacta en la cultura, en los valores, en los aspectos mentales, emocionales, morales y sociales de los individuos implicados.
Los pedagogos involucrados en un contexto histórico determinado, se ven influenciados por el ambiente en el que viven y eso repercute en sus producciones pedagógicas de su época. En el presente trabajo, se pretende destacar la obra pedagógica de algunos personajes de la historia de la educación; mismos que se analizaron en el primer bimestre del temático pedagógico I, con la finalidad de tener una formación teórica que nos ayude a transformar nuestra práctica educativa.
JUSTIFICACIÓN:
El contenido de este trabajo tiene como propósito brindar la teoría, que muy en lo personal, se identifica con los ideales que persigo en el ámbito educativo. En cada idea que plasmo de un pedagogo trato de fundamentarla en mi experiencia como docente. Es importante señalar que mis opiniones pueden ser diferentes a otros compañeros, puesto que el pensamiento esta influenciado por nuestra personalidad, formación y por la concepción que tenemos de la práctica educativa.
Creo que este trabajo es importante pues al analizar la teoría generada a lo largo de la historia de la educación, ha logrado que se muevan esquemas mentales de cómo dirigirnos como docentes, pero además al relacionarla con nuestra experiencia nos da la oportunidad de crear nuestra propia teoría, entender, explicar y lo más importante, modificar la práctica educativa y por ende mejorar la calidad de esta.
CUERPO DEL TRABAJO:

Los sistemas de educación más antiguos tenían dos características comunes; enseñaban religión y mantenían las tradiciones del pueblo. Muchas escuelas monásticas así como municipales y catedralicias se fundaron durante los primeros siglos de influencia cristiana.
Durante la edad media las ideas del escolasticismo se impusieron en el ámbito educativo de Europa occidental. Las universidades desarrollaban tres métodos relacionados entre sí: las lecciones, las repeticiones y las disputas.
“Para muchos historiadores actuales, la Edad Media no fue la Edad de las Tinieblas, de la ignorancia y del oscurantismo…por el contario fue fecunda den luchas por la autonomía, con huelgas y grandes debates libres… se discutía la gratuidad de la enseñanza y el pago a los profesores.”[1]
Uno de los grande ejemplos de esa fecundidad de la escolástica, fue el filósofo y teólogo Tomás de Aquino, reformador de programas de enseñanza y profesor. Tomás de Aquino puede considerarse como el pensador medieval que realiza la síntesis más apreciable del pensamiento antiguo. De ahí su carácter representativo del pensamiento clásico en sus ideas, cuando habla de esa capacidad de admirar de asombrarse, como el ¡Eureka! de Arquímedes.
Aquino seguía los siguientes tres principios “evitar la aversión por el tedio y despertar la capacidad de admirar y preguntar, como inicio de la autentica enseñanza”[2]
Todos los sabios, los que más han aportado intelectualmente a la humanidad son aquéllos que se han asombrado, que fueron como niños, como los niños de antaño, como un hombre que era ciego y ante su vista se abren los colores, las formas y objetos del universo.
Es de admirarnos cómo los niños de la actualidad han visto y oído todo, pero no han observado ni escuchado nada. No son como El Principito de Antoine de Saint Exupéri, que nunca se quedaba sin respuestas, nunca desistía de ninguna pregunta una vez que la había expresado, su personalidad es una combinación entre ingenuidad, admiración, asombro y avidez por conocer todo lo que le rodeaba.
Otro educador de la época renacentista que pone de manifiesto la importancia de la capacidad de la observación fue Montaigne sostuvo la necesidad de enseñar a los alumnos el arte de vivir. Este arte se adquiere a través de la capacidad de observación y conversación y a través de las vivencias.
Para Montaigne, “los libros no eran el instrumento básico de la educación; así mismo aprendemos más de las personas, sobre todo si nuestras dotes de observación son realmente agudas” [3]
Sus comentarios iban enfocados a que la lectura debía servir para ayudar a emitir juicios correctos y no sólo para desarrollar la facultad de la memoria. Montaigne ya hablaba de una educación integral que involucrará a la mente y al cuerpo. “Deseaba un hombre flexible, abierto a la verdad”[4]
Montaigne tuvo ideas muy acertadas sobre educación, mismas que hasta en nuestros tiempos siguen siendo de validez y que se incluyen en planes y programas. Tales como una educación integral, reflexiva y no memorista, también la idea de que sepan desenvolverse en la sociedad “como un arte” de vivir. Es decir que sepan conducirse con autonomía en su entorno.
Dentro del pensamiento pedagógico moderno tenemos a otro educador trascendental, Comenio. Este pedagogo “fue el pionero en la aplicación de métodos que despertaban el interés del alumno”[5], quería que los niños fueran a la escuela con alegría. Que el aprendizaje fuera un juego y que se basará en los procesos naturales del niño. Para ello el maestro debía conocer primero las cosas que enseñaba.
Parte de su propuesta pedagógica era eliminar totalmente la violencia del proceso educativo, por eso evitaba hacer trabajar a los alumnos, por miedo. Más bien se esforzaba por establecer buenas relaciones. Sus fundamentos teóricos fueron incluidos por los pedagogos modernos al señalar los intereses de los niños, como punto de partida para la enseñanza en la educación.
Mas tarde en la época del pensamiento ilustrado, Pestalozzi retoma el principio de los intereses infantiles probablemente influenciado por la idea de Comenio, pero, le inyecta innovación. A pesar de los indudables progresos que la pedagogía ha tenido en el último siglo, las ideas que fundamentan la teoría heredada por Pestalozzi son actuales y su figura será siempre una presencia importante en el panorama de la pedagogía. Mucha de la teoría de este gran pedagogo la incluye Piaget en el constructivismo.
Pestalozzi “pensaba que el individuo se desenvuelve por medio de la cabeza, la mano y el corazón…aprendemos por medio de expresiones sensoriales”[6],
Analizando sus aportaciones pedagógicas nos podemos dar cuenta, que ya integraba los conceptos de material concreto, de estadios de desarrollo, de esferas cognitivas, de educación integral, entre otros. A su juicio lo que se visualiza se recuerda mejor de lo que se oye, esa frase tan pequeña encierra mucha verdad, cuantas veces no hemos tenido la experiencia que los aprendizajes más significativos de nuestros alumnos, es cuando viven el aprendizaje por medio de lo sensorial.
De ahí la importancia del docente de acercar el objeto de conocimiento al alumno, para que este tenga en sus esquemas mentales una realidad y no basar los contenidos temáticos en objetos desconocidos y carentes de significado para el niño.
Por ejemplo, si queremos que los niños tengan en su pensamiento o en sus estructuras mentales el concepto de germinación y sólo se lo dictamos, no lograrán un aprendizaje vivencial o significativo. Pero si al contrario, se planta una semilla, se sigue el procedimiento de la germinación, se va retroalimentando con observaciones hasta que la semilla esta totalmente germinada y se finaliza con dibujos secuenciales del procedimiento de germinación; estoy muy segura que el concepto quedará firme y afianzado en la mente del niño, puesto que fue apropiado por medio de la experiencia y la manipulación del objeto de estudio. Después cuando el escuche la palabra “germinación”, será capaz de generar una abstracción del concepto sin ninguna complicación.

CONSIDERACIONES FINALES:
Todo hecho o fenómeno educativo, tiene aspectos positivos, que son base para que surjan nuevos conocimientos; ya que son retomados y enriquecidos posteriormente en otros momentos históricos. Decir que las idas pedagógicas expuestas de un período son buenas o malas, es muy atrevido; puesto que en su contexto y época pudieron ser útiles o valiosas. Ya lo dice el dicho “no todo lo viejo es malo, ni todo lo nuevo funciona”, es decir se debe rescatar lo más significativo de cada pedagogo y descartar lo que se considere obsoleto.


La teoría analizada en este trabajo, permitirá guiar nuestra práctica educativa; ¿pero cuál es la mejor de todas?, en educación no hay recetas para enseñar, pero por medio de la teoría, si podemos tener un marco referencial que nos ayude a mejorar la práctica educativa. A mi juicio, creo que debemos tener un método ecléctico, que retome lo que nosotros hemos aplicado y nos ha dado resultado; es decir que a partir de la fundamentación teórica general, generemos nuestra propia teoría, que se va ir enriqueciendo con la actualización y con la experiencia.
Aunque los medios de información, el consumismo y la modernidad se inmiscuyan en el ámbito educativo y cada vez sea más difícil despertar la capacidad de asombro, no la perdamos como maestros y no olvidemos promoverla en los alumnos. Recordemos que los grandes personajes que figuran en la historia, fue por que se sorprendieron de las cosas más insignificantes de la vida.
Los maestros cada vez captamos menos la atención de los niño en las aulas, tenemos que buscar la manera para lograrlo y una estrategia favorable sería retomando el principio de los intereses de los niños. Si bien es cierto que no podemos basar toda la educación bajo esta premisa, si podemos identificar los intereses y cualidades que tiene cada niño de acuerdo a su medio y a su edad, para organizar las clases y obtener mejores resultados en el aprovechamiento escolar.
La tarea es ardua, pero tenemos que brindar a los alumnos una educación integral, comprendiendo y atendiendo sus necesidades de desarrollo cognitivo, emocional y social, con la finalidad de guiarlos en la construcción de aspiraciones sobre su propio futuro y desarrollar marco de referencia para orientar sus vidas en los contextos de la sociedad en la que están integrados. Paro lograrlo, es necesario el compromiso, el amor a nuestro trabajo y por los niños, la entrega y dedicación siempre buscando la perfección o lo que más se acerque a ella, no olvidemos que se aprende del ejemplo y eso tenemos que ser “UN EJEMPLO A SEGUIR”.

BIBLIOGRAFÍA:

Moacir, Gadotti, Historia de las ideas pedagógicas, Editorial siglo veintiuno, pp.119.
Mayer, Frederick, Pedagogía Comparada, Editorial PAX, pp.105.
Avanzini, Guy, La pedagogía desde el siglo XVII hasta nuestros días, Editorial Fondo de Cultura Económica, pp.79.
Rodríguez, Alberto, Los orígenes de la teoría pedagógica en México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1998, pp.209.
Nassif, Ricardo, Pedagogía General. Editorial Kapelusk, pp.87



[1] Moacir, Gadotti, Historia de las teorías pedagógicas, p.46.
[2] Moacir, Gadotti, Historia de las teorías pedagógicas, p.48.
[3] Mayer, Frederick, Pedagogía comparada, p.28.
[4] Moacir, Gadotti, Historia de las teorías pedagógicas, p.57
[5] Moacir, Gadotti, Historia de las teorías pedagógicas, p.74.
[6] Mayer, Frederick, Pedagogía comparada, p.61.

1 comentario:

carlos juarez dijo...

Mis respetos a su trabajo Srita; me dejo con una gran aspiración. Gran final y sus palabras mas que seguras y convincentes. Saludos